Nov 1, 2011 - Reseñas de Libros    5 Comentarios

El País de Uno


Si usted ha leído las columnas de opinión de Denise Dresser, debe considerarlas muy valiosas, tanto como para comentarlas con sus amigos y conocidos, o incluso enviarlas por correo electrónico a quienes ni siquiera conoce. Pues déjeme comentarle que esta importante periodista mexicana ha publicado recientemente un libro que es realmente imperdible. Después de leerlo usted querrá que todo México lo lea también y lo recomendara ampliamente a los demás.

            El libro titulado “El país de Uno” es un texto de reflexión sobre nuestros problemas como país y algunas alternativas para resolverlos. Denise Dresser nos dice como hemos sido los mexicanos, formados en una cultura del privilegio y el clientelismo, herederos de un sistema autoritario, antidemocrático y corrupto construido por el PRI; los ciudadanos hemos sido formados súbditos, simples aclamadores del líder en turno, cobardes o conformistas para aspirar a algo mejor. Un país con profundas desigualdades sociales, dominado por monopolios voraces que operan sin ningún control, ante una clase política débil o cómplice que no les establece límites. Dice que no nos modernizamos a la velocidad que podríamos y deberíamos por el petróleo, por el modelo educativo y el tipo de cultura política que crea, por la corrupción que esa cultura permite, por la estructura económica y por un sistema político erigido para que todo eso no cambie, para que los privilegios y los derechos adquiridos se mantengan tal y como están. Porque en este país es fácil evitar la rendición de cuentas cuando hay demasiados partidos satisfechos por sus prerrogativas, líderes sindicales conformes con el estado dadivoso como para exigir una transformación.

La escritora denuncia el actual modelo político que utiliza a los maestros para ganar elecciones en vez de educar niños. Que otorga concesiones indefendibles al Sindicato (SNTE), incluyendo el “derecho adquirido” de vender, heredar o intercambiar una plaza de maestro por favores sexuales. Donde únicamente diez por ciento de los maestros realmente tienen los conocimientos para estar en el servicio docente, según la evaluación Mexicanos Primero de la Alianza por la Calidad de la Educación. Con 16,433 docentes que no tienen la capacidad para desempeñarse como tales. Ó 3,695  que no deberían estar dentro del sistema educativo pero es imposible separarlos del cargo. Un sistema educativo que ni siquiera sabe exactamente cuántos maestros y burócratas tiene, mientras los mantiene de por vida. Mientras que en los países exitosos la educación ayuda a desarrollar las facultades críticas de la mente, indispensables para prosperar en el mundo y en la vida. Sistemas educativos exitosos que nutren una cultura de aprendizaje en el que los alumnos viven con la boca abierta, la mano alzada, preguntando, procesado, debatiendo con los maestros y no nada más copiando lo que escriben en el pizarrón.

Critica, además, que México sea un país donde tres bancos dominan los servicios financieros, dos empresas controlan los canales de televisión abierta, una empresa controla la red de conexión telefónica, dos grupos empresariales controlan la distribución de gas LP, dos empresas controlan el mercado de cemento, una empresa controla dos tercios de la producción de harina de maíz, tres empresas controlan la producción de pollo y huevo, dos empresas controlan el mercado del ochenta por ciento de la leche, tres empresas controlan el mercado de carnes procesadas, una empresa controla la distribución de pan industrializado, y dos empresas controlan la distribución de medicamentos. Y por eso el mexicano paga algunas de las tarifas más elevadas de la región en los servicios o productos que recibe.

Describe también las incongruencias de una democracia en la que se destina a los partidos políticos 3,012 millones de pesos en un contexto de crisis económica. Que gasta 224 pesos por voto cuando un país como Brasil gasta cuatro. Ese dinero que podría financiar el combate a la pobreza pero que paga los espectaculares de los partidos. Dinero que paga viáticos de los congresistas que van “de trabajo” a París. Dinero que pertenece a todos los mexicanos pero que es utilizado como si fuera suyo, como si la clase política tuviera el derecho de gastarlo donde quiera y cuando quiera. Y lo peor de todo, que la posibilidad de cambiar estos desfiguros del sistema político depende precisamente de sus beneficiarios, los propios partidos políticos. Los que han definido la vida pública como una ruta para el enriquecimiento privado.

Por último, Denise Dresser hace un llamado a los ciudadanos individuales u organizados a hacer algo para cambiar las cosas. Propone diez acciones básicas para que cada uno haga lo propio. Si quiere saber cuáles son, lea el libro. Pero estos son solo algunos de los temas que allí se tratan. Así que no puede usted dejar leer este libro para comprender mejor la situación actual de nuestro país y hacer algo para que esto cambie. Un buen comienzo será dedicar un poco de su tiempo a leer un texto tan valioso como este.

5 Comentarios

  • Felicidades nuevamente yo sólo llevo un capitulo leído, empece mal estoy leyendo sobre la educación y de verdad que dice lo cierto.

    Debemos motivar a la ciudadanía para que lo lea y sepa que hacer.

    Pero con esta excelente interpolación sobre dicho texto he quedado más que animado y ansioso por terminar de leerlo…

    Saludos. JLupiyo

  • Deberíamos escribir algo así sobre Colima, yo hago la investigación y entrevistas y tu redactas…

    Como vez mi propuesta. . . podría terminar en algún libro…

    Estaría padre escuchar las opiniones de los educadores, de los alumno de los diferentes niveles educativos y hacer una comparación con otro país, por ejemplo CHILE… y analizar posibles soluciones…

    Saludos: JLupiyo

    • Excelente idea, yo también ya lo había pensado…. hay mucho que decir sobre Colima.

      Con tu experiencia y preparación podemos hacer un buen trabajo!!!

      Cuenta conmigo.

      • Mi admiración por su preparación profesional y por su gran valor de sus publicaciones e intervenciones.
        Gracias por sus aportaciones a la sociedad

        • Gracias Roberto por tu comentario. Lamento haberlo contestado hasta ahora pero me tomó un poco de sorpresa en realidad. Recibe un saludo cordial.

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