Sexto Informe

El Presidente de la Republica, Felipe Calderón Hinojosa, rindió su último informe de gobierno al frente de la administración pública federal. La prensa nacional destacó dos aspectos de su mensaje: primero, el énfasis y el tiempo que el mandatario dedicó a defender su postura de combatir al crimen organizado, también llamada “guerra contra el narco”; y segundo, su petición de apoyar al presidente electo “en lo esencial”. Sin duda, este sexenio estuvo marcado por una lucha constante y sangrienta, que no conoció tregua, contra los grupos criminales que se disputan las rutas de trasiego de droga, y que repelen al gobierno para asegurarse la impunidad. Lucha que ha resultado, ciertamente, ardua, compleja e incesante, y que ha recibido muchas críticas por el elevado número de muertos y la violencia generalizada que ha provocado en casi todo el país. Donde Colima no es la excepción. Sin embargo, justo es reconocer que el Presidente ha defendido sin titubeo alguno esta política pública y lo ha hecho con vehemencia. Sin dejar de reconocer los errores, y retos que enfrenta. Y en ese aspecto podemos coincidir con Katia D’ Artigues, columnista de “El Universal”, cuando dice: “estoy segura que es un hombre bien intencionado que hizo lo que creyó mejor en todo momento”.

            Por otro lado, el llamado del presidente para apoyar a Enrique Peña Nieto “en lo esencial” es básicamente un llamamiento a respetar las instituciones de este país y dar viabilidad al gobierno entrante. Contrario a la desobediencia civil a la que llamó Andrés Manuel López Obrador. De manera que, con este exhorto Felipe Calderón reconoce el resultado de la elección y muestra su disposición para una transición gubernamental ordenada y pacifica, que implica el regreso del PRI a la presidencia. Sin embargo, más allá de la declaración de validez de la elección y la entrega de la constancia de presidente electo por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, existe una profunda decepción en amplios sectores de la población, por lo que Javier Corral, Senador del PAN, llama “la inequidad impune”, ya que el uso indebido de recursos públicos, la publicidad encubierta y el rebase de los topes de campaña simplemente quedaron sin sanción alguna por parte del Tribunal Electoral. Aspectos que en la fiscalización del financiamiento corresponderá al Instituto Federal Electoral aplicar la sanción que corresponda, pero que no irá más allá de una multa económica. Lo que evidentemente solo confirmaría la impunidad con que se opera en las elecciones.

            En su mensaje el Presidente Felipe Calderón no omitió dejar en claro algunos de los logros irrefutables de su gobierno, como son: la estabilidad económica del país, con reservas internacionales históricas de 160 mil millones de dólares, la construcción o remodelación de más de 20 mil kilómetros de carreteras y caminos rurales, la cobertura universal de salud, la cobertura universal de educación primaria, la construcción de importantes obras en materia energética tales como el proyecto integral de Manzanillo y presas como El Cajón o La Yesca, entre otros. Enumeró gran cantidad de logros y avances, al grado que llegó a sostener que “el país nunca había estado mejor”, sin soslayar que aún se enfrentan retos importantes, pero aseguró que se tienen las bases suficientes para enfrentarlos con éxito en el futuro próximo. Asimismo, junto con el informe que remitió al Congreso de la Unión, hizo llegar dos iniciativas de reforma: una a la Ley Federal del Trabajo (reforma laboral), y otra, a la Ley Federal de Contabilidad Gubernamental, que trata de homologar la rendición de cuentas de todos los estados y entidades del país, lo anterior en ejercicio de la facultad de la iniciativa preferente incluida recientemente en la reforma política aprobada por el mismo Congreso. Dichas iniciativas deberán ser discutidas y votadas en un plazo de treinta días.

            Al margen de los aciertos y de los errores de este gobierno federal, debemos reconocer que hay avances muy importantes, y que México no puede regresar al pasado, porque ha sido trazado un camino de progreso que debe mantenerse y aún superarse. Ese es el reto del nuevo gobierno que encabezará Enrique Peña Nieto, pues tendrá las bases necesarias para hacerlo. Sin embargo, es claro también que existen pendientes históricos que aún no se atienden y para ello será fundamental el papel que juegue el Congreso de la Unión.

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