Ser mexicano

Este 16 de septiembre, como cada año, se conmemora un aniversario más de la independencia de nuestro país. Fecha que constituye una de las efemérides más importantes y de mayor trascendencia para los mexicanos. Pero, para usted: ¿Que significa ser mexicano? ¿Cómo explica esa condición singular e irrepetible que nos une como país? Permítame definirlo con aquellos actos en nuestra vida que no son solamente sucesiones efímeras de nuestra cotidianeidad sino actos en la eternidad de la historia de nuestro país. Porque en cada uno de ellos esta una parte de nosotros y una parte de México, porque contienen algo que nos identifica y que sin embargo nos trasciende. Festejar un gol en un partido de futbol de la selección nacional. Tomar un tequila con los amigos. Cantar canciones de Jose Alfredo Jiménez o de Vicente Fernández. Gritar “viva México cabrones” la noche del 15 de septiembre. Ponerse un sombrero de charro. Cantar cielito lindo a toda voz. Escuchar el himno nacional cuando un mexicano recibe la medalla de oro en los juegos olímpicos. Ver una escolta de uniforme militar llevar la bandera al son de la banda de guerra. Escuchar el mariachi de Jalisco o la Banda sinaloense. Comer unos tacos con salsa y cilantro, unas esquiladas o un plato de pozole. Leer El laberinto de la soledad de Octavio Paz, La feria de Juan Jose Arreola o Pedro páramo de Juan Rulfo. Caminar entre las ruinas mayas de Palenque o Bonampak, Chiapas. Ver una película de Cantinflas. El doble sentido y el albur. Resbalarse en la piedra lisa o comerse una tostada o un raspado en el parque que lleva su nombre. Caminar por la Calzada Galván. Sentarse en una banca del Jardín Núñez cualquier tarde de cualquier día. Leer la historia del Rey Coliman. Comprar unos perritos bailarines de barro.

Cada quien tendrá su propia lista de aquello que cree que define el ser mexicano. Pero no podemos ocultar que hay otra “lista negra” que también nos define como Nación. El hambre de un niño chiapaneco. La violencia en Michoacán, Chihuahua o Tamaulipas. La corrupción en Pemex, o en el SNTE. El sueldo de un diputado federal, un senador o un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Carlos Slim, el hombre más rico del mundo en un país con más de 50 millones pobres. El capitalismo de cuates. La dictadura perfecta. El Chapo Guzman y la cultura del narcotráfico. Nuestro pasado indígena y la discriminación étnica. Las elecciones fraudulentas. El comercio de votos. El conformismo del mexicano. Las mordidas y el tráfico de influencias. La manipulación mediática de Televisa y de TV Azteca. La guerra contra el narcotráfico. La impunidad de los Salinas, los Montiel o la familia Hank. La toma de la tribuna en San Lázaro. El niño verde. El EZLN. Atenco. El gober precioso. El film: Presunto culpable. La tragedia de la Guardería ABC. El endeudamiento de Moreira. El dolor de Sicilia y la marcha por la paz y la justicia. El regreso del PRI a la Presidencia de la Republica.

En la coexistencia del optimismo y del desanimo se envuelve nuestra esencia. Frente a los motivos para rendirse están los motivos para seguir adelante y al final nuestra Nación será precisamente lo que resulte de la fatalidad de nuestro esfuerzo. ¿A que le apuestas mexicano?

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