¿Reflexión interna o refundación?

El debate al interior del Partido Acción Nacional (PAN) por explicarse las causas de la estrepitosa derrota electoral del 1° de julio, e identificar los principales responsables de la misma, ha comenzado a tomar fuerza. Es entendible que este debate no se de abiertamente a través de los medios de comunicación, porque es un trabajo que debe hacerse en primera instancia a nivel interno. Aunque no podemos ocultar que hay declaraciones o señalamientos muy claros de algunos lideres que nos indican lo que pasa al interior de este instituto político. Además, reconocidos columnistas tanto locales como nacionales, hacen interesantes reflexiones sobre el fenómeno de desideologización que sufrió el PAN, y el triunfo paulatino pero contundente del pragmatismo y las ambiciones personales. Pero será en el dialogo interno -propiciando espacios de discusión- donde el PAN tendrá que identificar sus debilidades institucionales, y someter al escrutinio publico el actuar de sus dirigentes, candidatos y demás militantes.

A nivel nacional, tanto el Presidente de la Republica, Felipe Calderón, como el presidente del partido, Gustavo Madero, tienen dos visiones diferentes de lo ocurrido el 1° de julio y al mismo tiempo plantean dos alternativas para el futuro inmediato. El aún Presidente de la Republica, Felipe Calderón, atribuye la derrota entre otras cosas a “candidatos pigmeos” que no estuvieron a la altura de las circunstancias, y considera necesaria “una refundación desde los cimientos”, por lo que impulsa la realización de una asamblea extraordinaria para noviembre de este año, a fin de reformar los estatutos del partido, y conformar un nuevo consejo nacional que a su vez elegirá al nuevo dirigente del panismo nacional. Por su parte, Gustavo Madero, no considera necesaria una “refundación” porque las bases del partido están bien, sino un proceso de reflexión que incluya una restructuración a nivel nacional, asimismo que la asamblea nacional extraordinaria se realice hasta mayo del próximo año, como estaba planeada, es decir, cuando Calderón ya no sea Presidente de la Republica. Las principales propuestas consisten en reformar los métodos de elección de candidatos (para postular a los mejores y a los que la ciudadanía espera), así como una nueva manera de administrar el financiamiento público y privado que permita destinar mayores recursos a los procesos electorales.

A nivel local, el diputado federal Leoncio Moran, dijo que es necesaria una reflexión interna para abrir el partido a los ciudadanos y apoyar a quienes cuenten con liderazgo y reconocimiento social. A la vez que criticó el hecho de que el partido se haya ocupado más de lograr candidaturas que de ganar, y que los actuales dirigentes tengan controlado el partido solo para apropiarse de las candidaturas plurinominales. También aseguró que la democracia interna del partido no existe, pues los procesos internos están contaminados, ya que la militancia no vota libremente sino a cambio de favores. Por su parte, Raymundo González, actual dirigente estatal, sostiene que los resultados en lo local difieren del escenario nacional, pues el PAN obtuvo el 36% de la votación estatal contra el 38% del PRI. Lo que lo ubica como “primer fuerza” política en el estado, pues “el voto priista se compone en un buen porcentaje de voto inducido, coaccionado y comprado” dijo. Y anunció el ajuste de cuentas en el municipio de Villa de Alvarez por lo que consideró deslealtades y traiciones en contra de los candidatos del partido.

A pesar de los resultados, diversos liderazgos locales se han pronunciado por la permanencia del dirigente estatal hasta que concluya el periodo para el que fue electo, el próximo año. Y han asegurado que la derrota electoral en las candidaturas federales se debe a la falta de unidad y la rebeldía de algunos panistas. Sin embrago, el contexto interno del PAN se encuentra hoy muy desdibujado, pues sin llegar a un nivel de confrontación, los grupos internos mantienen posturas encontradas donde se culpan mutuamente de errores, pero no se proponen alternativas serias para el corto plazo. Y aunque se logró el triunfo en las diputaciones y alcaldías de Manzanillo, Comala, Coquimatlan y en el primer distrito de Colima y el siete de Villa de Alvarez, los resultados son negativos a nivel federal. Máxime que muchos de esos triunfos se deben a méritos de los propios candidatos y no de una acción conjunta del partido en todo el estado. De manera que la principal causa de las derrotas del PAN es la división interna, por la ausencia de un liderazgo fuerte, con autoridad moral que sea capaz de hacer respetar las normas internas, pero también de reconciliar los diversas posturas. El PAN ha tenido grandes oportunidades para obtener triunfos históricos en el Estado pero las ha desperdiciado por su poca capacidad para cohesionarse después de los procesos internos, y en gran medida esa tarea le corresponde a las dirigencias municipales y la estatal. Así que una alternativa para el PAN es construir desde ahora candidaturas de unidad para las dirigencias municipales y la dirigencia estatal.

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