¿Quién ganó realmente el debate presidencial?

Esta pregunta se ha respondido de muy diversas maneras. Desde lo predecible hasta lo irónico. Pues los partidos políticos han declarado ganadores a sus candidatos, algo muy natural. Y algunos sarcásticos han dado el triunfo a la edecán del IFE. Otros creen que ganaron las televisoras y sus programas o eventos transmitidos en el mismo horario que el debate. Es decir, al partido de futbol entre Morelia y Tigres, o al programa “Pequeños Gigantes”. Por otro lado, los escépticos aseguran que nadie ganó, pero que sale perdiendo México. Sin embargo, antes de responder la pregunta debemos aclarar en qué consiste un debate político, o que debemos esperar de un evento como este. La esencia de un debate es la confrontación de ideas. Una discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas. Esta confrontación implica, desde luego, señalamientos a la trayectoria del adversario para evidenciar su poca credibilidad.

Así que, aquellos que esperaban simples monólogos sin interlocución o sin increpaciones entre los participantes, no esperaba un debate. O aquellos que solo anhelaban “propuestas” simples y llanas, debieron seguir escuchando la propaganda en radio o televisión. Es curioso que muchos que vieron el debate ahora se quejen de la confrontación, cuando esa es la esencia del debate, porque nos permite conocer realmente a cada uno de ellos, con sus limitaciones o sus aptitudes. Si tienen cola que les pisen o están limpios. Una gran ventaja de esto es que nada se puede esconder, si hay algo que temen que se diga, seguramente se dirá. Y aunque los candidatos puedan ir preparados, el enfrentamiento directo es un reto importante.

Una de las maneras de calificar el resultado del debate es con base en lo que se esperaba de cada uno de los candidatos. Previo al encuentro se especulaba que la más afectada podría ser Josefina Vázquez Mota porque los demás candidatos se concentrarían en atacarla y en descalificar el actual gobierno panista. Y que prácticamente se jugaba su permanencia en la contienda porque una actuación desastrosa la sacaría de la competencia. Mientras que sobre Andrés Manuel López Obrador se generó una alta expectativa por su carácter combativo, hasta el mismo Carlos Fuentes se dijo ansioso de ver la confrontación entre este y Peña Nieto. En cambio, del priísta realmente se esperaba muy poco, así que cualquier escenario, decían no le afectaría demasiado, pero si lograba superar las expectativas sería el gran ganador. A Quadri muy pocos lo tomaron en serio, pues no tenía nada que perder.

Lo que ocurrió fue que Josefina Vázquez Mota tuvo un buen desempeño, confrontó e hizo propuestas concretas, por lo que superó la expectativa y salió ganando. Andrés Manuel se quedó corto en su desempeño, se encasilló en el mismo discurso de 2006 y no logro articular propuestas específicas en los diversos temas, sin contar el incidente de la foto al revés. Cualquiera esperaba mucho más de él. Enrique Peña Nieto tuvo que enfrentar un escenario complicado, pero solo confirmó lo que muchos ya sabían: sus limitaciones para el debate. Fueron exhibidos sus nexos y sus padrinos incómodos, pero sobretodo su incapacidad para desmentir las acusaciones en su contra. En este debate el priísta es quien más pierde. Finalmente, Gabriel Quadri se dedicó a presentar sus propuestas, y uno que otro señalamiento que no logró eco en sus adversarios. Quizá en este escenario es el candidato que más gana, aunque solo signifique lograr la votación suficiente para que su partido no pierda el registro.

Conscientes de la importancia del pos debate, algunos tratan de exagerar el caso de Gabriel Quadri, o minimizar la afectación a Peña Nieto, e incluso regatean cualquier beneficio a Josefina Vázquez Mota. Pero lo más probable es que la más beneficiada con este ejercicio democrático sea la candidata del PAN, mientras que el más afectado será el candidato del PRI.

2 Comentarios

  • En lo personal esperaba más de JVM a mi parecer le falto enjundia (tono de voz), estuvo muy escueto de contenido el mensaje. Mientras que AMLO se cayó del altar amoroso al tomar la espada para combatir en vez de debatir y nos deja en claro que no se preparo. Por otra parte, EPN a mi parecer se defendió, esperaba menos de él, aunque no pudo tener el control de su tiempo y se distrajo pegándole a AMLO en donde JVM aprovecho para decir sus propuestas, dejándose llevar por el golpeteo y hasta después de dos o tres rounds con AMLO se dieron cuenta sus asesores que estaban dejando libre a JVM y fue cuando empezó a pegarle. Por último, GQT se mostro como un candidato ciudadano, se vio muy preparado, inteligente y manejo a su favor el golpeteo, al dar propuestas bien fundamentadas sobre las grandes reformas que necesita el país mientras que los demás se pegaban hasta con la cazuela. Otra cosa importante es resaltar que sólo Gabriel Quadri y Josefina pidieron el voto.
    Mi conclusión final es que Ganó Quadri y al ganar quien no tiene nada que perder, también gano el puntero EPN y a mi parecer si perdió JVM, no mucho, pero al hacer los balances dejó de ganar tanto que esto se convirtió en Pérdida. Saludos Carnal… Un fuerte abrazo y felicidades buena ilustración siempre dejas ver muy fácil lo que pasa con tu gran estilo de redacción…

    • Muy buen análisis brother, gracias por compartirlo. Un abrazo!

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