Sep 27, 2011 - Columnas de Opinion    2 Comentarios

Pionera de la industria en Colima

A finales de 1955, Doña María de la Luz Navarro González y su esposo Felipe Palencia Castellanos, llegaron a la ciudad de Colima, procedentes de Guadalajara, Jalisco para hacerse cargo de la Fábrica de Salsa “La Fama”, negocio iniciado por la Señora Dorotea Rodríguez de Palencia, quien había logrado crear un producto del agrado de los colimenses de aquella época. Sin embargo, por motivos de cansancio y enfermedad doña Dorotea y su esposo, vendieron el negocio a don Felipe Palencia Orozco, primo hermano de este último, quien a su vez vio la gran habilidad comercial y laboral de su hijo Felipe, y concluyó era el idóneo para conducir con éxito dicha fábrica. El joven matrimonio salió de la ciudad de Guadalajara hacia Colima, llevando consigo a sus pequeños hijos: Luz María, Felipe Manuel y René de Guadalupe. A la entonces joven María de la Luz, procedente de Tepatitlan Jalisco, le fue muy difícil, al principio, adaptarse al clima caluroso de Colima. Era una mujer que hacia honor a la fama de la belleza que tenían las mujeres de aquel lugar. Y fue un factor determinante en el rápido progreso de la fábrica. Se destacaba por su dedicación al trabajado, y su buena memoria, pues hacia las cuentas mentalmente, con una rapidez que asombraba a propios y extraños.

En 1957, Doña Luz salió por un tiempo a la ciudad de Guadalajara, donde fue atendida por el nacimiento de su hija Cecilia. Sin embargo, pronto regresó a hacerse cargo del negocio. Por aquel entonces, era muy difícil conseguir el envase para la salsa, por lo que se le ocurrió la idea de comprar botellas usadas, y lavarlas con escobillón, agua y cloro para utilizarlas en el envasado. Pronto los lugareños se enteraron que la fábrica utilizada botellas recicladas. En ese entonces, la empresa reutilizaba tanto botellas de refresco, como de salsa. Más tarde la empresa se instaló en el conocido domicilio de Medellín número116, a la vuelta de la Central Camionera. El sabor que pronto haría famosa a esta salsa endiablada era producto de la utilización del molino de piedra para moler los chiles. Las ruedas de piedra del molino, se mandaban picar, para que el molino tuviera más fuerza para las molidas. Por iniciativa de doña Luz, su esposo compró un gran depósito de acero inoxidable, donde almacenaba la salsa que se producía, desde donde por gravedad y a través de unas pequeñas mangueras con boquilla y broches de seguridad esta se envasaba. En 1963, nació en el Sanatorio Colima, Alma Xóchitl, la hija más pequeña de Doña Luz.

Mas tarde, con la visión y talento de don Felipe Palencia y su esposa, se logró que la Vidriera Guadalajara, les abasteciera de botella tipo gotero; mientras que la fábrica de cartón Titán les proveía las cajas con enrejillado para cuarenta pequeñas botellas. Al incrementar la demanda, y con la intención de mejorar la imagen del producto fue necesario recurrir a una imprenta para que les produjera etiquetas para el cuerpo y cuello de la botella. La Salsa Endiablada “La Fama”, se convirtió en un producto representativo de los colimenses, reconocida en México y el extranjero. Era común que si alguien viajaba a la Ciudad de México o fuera del país, llevaba su cartón de salsa. La creciente comercialización del producto provocó mayor necesidad de envase, así que se contrató como proveedor además de la Vidriera Guadalajara, a la Vidriera Monterrey. Pero se siguieron utilizando botellas usadas. En vacaciones de verano, amigos de Felipe y René o amistades de la familia acudían a “destupar” chiles, lavar y etiquetar botella, así como a envasar la salsa. La Fabrica fue en esas fecha una importante fuente de empleo en Colima. Asimismo, diariamente se veían desfilar por el cancel de Medellín 116 a pepenadores, y hasta personas bien, que llevaban a vender sus botellas usadas, obteniendo buen precio por ellas.

Desgraciadamente, el día 03 de mayo de 1972, víctima de un infarto fulminante al miocardio, murió don Felipe Palencia Castellanos. Ante el dolor de su inseparable esposa Doña Luz y de sus cinco hijos que tanto lo amaban, y quedaron en la orfandad. Doña Luz se convirtió desde entonces en la Señora Palencia y ella se hizo cargo completamente de la fábrica y de la entrega de pedidos. Sin descuidar, su labor de madre de cinco hijos. Sin embargo, en esa época la fábrica alcanzó su máximo esplendor. Las bodegas eran insuficientes para almacenar la gran cantidad de botellas que llegaban cada semana por lo que tuvo que adquirir algunas otras propiedades. La Salsa Endiablada “La Fama”, era un producto de reconocida fama nacional e internacional, lo mismo se encontraba en la ciudad de México, como en ciudades de Estados Unidos. Por iniciativa de Doña Luz se comenzaron utilizar botellas de un litro, con etiqueta y tapa de plástico, y se introdujo al mercado un tamaño conocido como “pony”, que era una botella de vidrio de aproximadamente 650 ml.

En octubre de 1977, otra desgracia puso a prueba el temple de doña Luz. Su hijo René de Guadalupe, recién casado y por nacer su primera hija, le fue diagnosticada Leucemia mieloblástica aguda. Su fe y amor la hicieron iniciar una gran batalla contra la terrible enfermedad, en hospitales de México y Estados Unidos, pero el 20 de septiembre de 1982 la afección terminó con la vida de René, y doña Luz cayó en una gran depresión. Y aunado al incremento de la competencia en el mercado de salsas y su mermada economía a causa de la enfermedad de su hijo, decidió rentar la marca que con tanto esfuerzo había construido. Retirada a la vida privada, y víctima de una cardiopatía isquémica, su luz comenzó a apagarse lentamente aunque no su porte y presencia, hasta su muerte el 19 de mayo de 2009.

Esta es la breve reseña de una gran mujer, que fue Luz. Sea este un modesto tributo a ella. Mujer que se salió de los modelos de su época, que estuvo siempre mirando al futuro. Cuando se creía que solo el hombre estaba hecho para dirigir una industria, ella demostró su gran capacidad como mujer y madre para conducir exitosamente una de las primeras industrias del Estado de Colima.

2 Comentarios

  • Los felicito por esta tan bien documentada reseña yo soy la dichosa y muy orgullosa hoja de este maravilloso matrimonio soy Cecy Palencia navarro me encantaría saber quien dio con tanta veracidad los datos muchas gracias de todo corazón

  • Un gran ejemplo de vida. Es un deleite disfrutar cada renglón de la narración, todo un homenaje Doña Luz, para mi que no conocía la historia me deja marcado. La majestuosidad y talento que se escanden tras la salsa la Fama son el gran coraje de una familia mexicana.

    Que bonito mensaje y que padre reflexión. Trabajo!!! El ejemplo de vida más grande, la mayor herencia, el tesoro de toda familia…

    Felicidades!!! Desde hoy cada que empuñe el cuello de una botella de salsa la Fama será diferente mi vida. Gracias!!!

¿Tienes algo que decir? Seguir adelante y dejar un comentario!