Pacto por México

¿Estrategia mediática, catalogo de buenas intenciones o compromisos auténticos? Esta es la interrogante que inmediatamente nos hacemos cuando escuchamos que el Presidente de la República y las principales fuerzas políticas del país (PRI, PAN y PRD) se han puesto de acuerdo en un conjunto de temas trascendentes, plasmados en un documento que fue suscrito ante los medios de comunicación nacionales. Se trata, a decir del propio Peña Nieto de un pacto “inédito y trascendente, que dará viabilidad y rumbo a las transformaciones que México ya no puede ni debe postergar”. Pero cualquiera que lea esta serie de compromisos estará tentado a poner en duda su viabilidad. Aunque sea en alguna parte de ellos. En primer lugar, porque los cambios que se proponen en materia de competitividad afectan los intereses de poderes fácticos que prácticamente llevaron a la presidencia a Enrique Peña Nieto, es decir, cualquier esquema de competencia perjudica al duopolio televisivo, principalmente a Televisa. Así que no solo está en duda la sinceridad de la propuesta sino que para cristalizarla el primer mandatario tendría que enfrentar a sus principales aliados de campaña.

 También se habla, entre otros, de cambios muy importantes en materia educativa y energética, que implican por un lado la implementación de un Servicio Profesional Docente que pretende establecer un sistema de concursos con base en méritos profesionales y laborales para ocupar las plazas de maestros nuevas o las que queden libres, así como un Sistema Nacional de Evaluación Educativa; y por otro lado, se busca transformar a PEMEX en una empresa pública de carácter productivo, pero para ello tendrá que conciliar intereses con los recién ratificados líderes del Sindicato de Maestros y del Sindicato Petrolero, Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps, porque se trata de otros aliados electorales, así que no sabemos hasta donde es una simulación del ejecutivo federal o solamente otra propuesta que no pasará de buenas intensiones. Por lo que habría que tomar con reserva el anuncio y no desbordarse de optimismo, como muchos ya lo han hecho. El punto rescatable, si confiamos en su sinceridad, es que existe voluntad política para impulsar los temas de mayor importancia para el desarrollo del país. No obstante cuando la agenda alcance resultados concretos, entonces sí podremos afirmar: ¡Peña Nieto nos ha sorprendido!

El papel que juega en este momento el Partido Acción Nacional (PAN), en la escena pública, es trascendental. Porque tiene la gran oportunidad de impulsar temas que ha propuesto en su plataforma política desde hace mucho tiempo. Por eso se habla de que cerca del 80% de las acciones legislativas del pacto son de origen panista. Sin embargo, como bien lo ha remarcado el propio presidente del partido, Gustavo Madero, este acuerdo no cancela nuestras diferencias ideológicas, ni condiciona nuestro ejercicio crítico, y mucho menos el deber de contrapeso y equilibrio que Acción Nacional está obligado a ejercer en las cámaras del Congreso frente a cualquier intento de regresión autoritaria, frente a cualquier exceso o propósito de concentración de poder indebido del nuevo gobierno federal. Así que estas coincidencias no perjudican la identidad combatida del partido, sino más bien demuestran que es una institución generosa que busca fundamentalmente el bien de los ciudadanos. Porque la visión mediocre de otras fuerzas políticas ha sido obstaculizar los logros de un gobierno, con fines meramente electoreros. Este es el momento en que el PAN demostrará su altura de miras, sin entreguismos ni claudicaciones ideológicas.

Bajo este contexto, y pese a la “dudas legítimas” que nos provoca este pacto, no podemos dejar de reconocer que se trata de un proyecto que de cumplirse cambiaría sustancialmente nuestro país, y generaría un progreso significativo para todos los mexicanos. Esperamos que esta vez si nos sorprenda Peña Nieto, para bien.

2 Comentarios

  • Exelente reseña y analisis de este documente tan importante y significativo, esperemos y realmente el compromizo se convierta en hechos y otra promesa mas.

    • Así es carnal, lo que la gente espera del nuevo gobierno es que las “buenas intenciones” se traduzcan en hechos y beneficios para la gente… ojala que si!!! Saludos.

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