La génesis de la deuda

La deuda publica en el municipio de Colima supera los 100 millones de pesos. Más otros 8 millones que se anunciaron recientemente por adeudos al IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) y que no se tenían contemplados en la revisión inicial, dada a conocer en la segunda sesión del cabildo capitalino. De todos los municipios del Estado de Colima, este era el que mayor opacidad mostraba en transparentar el monto de la deuda, y por la misma razón es el que mayor sorpresa ha provocado en la ciudadanía. Muchos aún no se explican como es que en tan solo seis años se pasó de un superávit de 18 millones de pesos en el primer semestre de 2006 a una deuda de más de 100 millones de pesos a octubre de este año.

Es decir, de acuerdo a información publica que puede consultarse en la pagina de Internet del Congreso del Estado, según la revisión de la cuenta publica del H. Ayuntamiento de Colima en el primer semestre de 2006, mediante decreto número 430 se concluyó que el resultado presupuestal del H. Ayuntamiento de Colima muestra un superávit en 18 millones 697 mil 430 pesos. Lo que significa que la ultima administración panista presidida por Leoncio Moran Sánchez, no solo entregó la administración sin deuda alguna sino que dejó recursos suficientes para atender compromisos emergentes. No obstante, para Junio de 2009 la administración de Mario Anguiano reportó una deuda de más de 44 millones de pesos, y para diciembre de ese mismo año de más de 62 millones de pesos. Mientras tanto, en el periodo de Ignacio Peralta, la cuenta pública del Municipio de Colima del ejercicio fiscal 2010 reportó una deuda de casi 84 millones de pesos, hasta llegar a las cifras que hoy se conocen.

La evolución de la deuda parece no dejar lugar a dudas, esta es responsabilidad de ediles del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Es decir, los responsables de los millonarios adeudos son Mario Anguiano Moreno e Ignacio Peralta Sanchez, que hoy ocupan destacados puestos en la política local y nacional. Y todo parece indicar que su paso por la alcaldía de Colima solo fue utilizada como un trampolín político, porque no les preocupó administrar adecuadamente las finanzas municipales sino utilizarlas para su proyección personal. Es decir, gastaron más de lo que tenían, y heredaron el problema a sus sucesores. Aunque, quienes defienden dichas administraciones argumentan que el problema se debe a que el dinero se invirtió en el mejoramiento de calles y jardines. Pero ya ni la burla perdonan, porque es visible el mal estado o deterioro en que se encuentran dichos espacios. Incluso es inocultable la ausencia de nomenclaturas en muchas calles, las malas condiciones de los paraderos de autobuses del servicio público, los baches y los malos empedrados.

Por otro lado, también se argumenta que el problema se debe al rezago en el pago del impuesto predial, la disminución de las percepciones por concepto del Derecho de Alumbrado Publico (DAP) y la falta de pago de los municipios de la zona metropolitana por la administración del relleno sanitario, así como al incremento de subsidios a la Procesadora Municipal de Carne. Sin embargo, solo tratan de encubrir los errores y malas decisiones que se han adoptado en los dos últimos trienios y que por tratarse de políticos emanados del mismo partido se protege su imagen ante la opinión pública. Por eso, el gran reto que hoy tiene Federico Rangel Lozano, al frente de la administración municipal es enfocar sus energías en resolver los problemas que le heredaron sus compañeros de partido o promover su imagen personal en busca de una candidatura en la siguiente elección, gastando lo que no se tiene para poder lucir. De no entender el reto que su carrera política le pone enfrente, perderá la oportunidad de trascender como un estadista y hombre visionario, y pasará a la historia como otro mal gobernante.

Los regidores de la fracción del Partido Acción Nacional hemos adoptado una postura reservada ante el anuncio del monto de la deuda pero no desconocemos que la causa es la irresponsabilidad de los gobiernos del PRI, así que exigiremos la implementación de un plan integral de austeridad que incluya a todas las áreas de la administración municipal. Sin dejar de lado, que se tendrá que trabajar en alternativas que permitan resolver estos rezagos, a través de la colaboración y el consenso de todas las fuerzas políticas representadas en el municipio.

¿Tienes algo que decir? Seguir adelante y dejar un comentario!