Ilustre anecdotario

En la recta final, a unos días de que de las campañas concluyan, se dan a conocer denuncias en contra de partidos políticos o candidatos, y se revelan asuntos realmente escandalosos, como los vínculos incómodos de los candidatos, los excesos en el ejercicio del poder, los errores garrafales y las soberbia de algunos personajes públicos. Sin embargo, nada de eso busca realmente castigar a los responsables, simplemente se utilizan como una estrategia de golpeteo electoral.

Tal es el caso de la investigación del Departamento Antidrogas de Estados Unidos, DEA por sus siglas en ingles, sobre el exgobernador de Tamaulipas, Tomas Yarrington por el presunto vinculo con carteles de droga mexicanos y el lavado de dinero. Caso que ha merecido la condena casi unánime de la clase política mexicana, pero que terminará como siempre en el cajón de los recuerdos una vez concluidas las elecciones. O algún funcionario de rango menor será declarado culpable de todos los delitos. También esta el caso de otros ex gobernadores, como Humberto Moreira, Mario Marin o Ulises Ruiz quienes deberían ser llevados ante la justicia mexicana por sus delitos, pero sus actos de impunidad y corrupción solo integran un capitulo más del ilustre anecdotario de la política mexicana. Caso similar ocurre con los lideres sindicales como Romero Deschamps que un día si y otro también exhibe su vida de lujo y placer, poseedores de una inmensa fortuna, a costa de todos los mexicanos. O la maestra Elba Esther Gordillo, líder del SNTE, capaz de chantajear al gobierno en turno para evadir la ley y sus responsabilidades.

            Hay casos en todos los partidos políticos, y también los hay en el ámbito local. Sin embargo, este tipo de denuncias no es novedad, la impunidad en la política mexicana es lamentablemente el peor de los males y la más común de las prácticas. El hecho de que se den a conocer en épocas electorales solo revela un interés por los votos. Sin embargo, lo que nuestro país necesita es que la impunidad, la demagogia y los excesos de la clase política sean castigados. No solo en las urnas sino en los tribunales. Porque resulta que una vez resuelto el brete electoral todos terminan abrazados, solapándose sus pifias. Lo que significa que esta forma de hacer política que hoy tenemos, solo beneficia a los mismos políticos que han hecho de esta actividad un modus vivendi, pues una y otra vez logran negociar sus corruptelas con sus adversarios políticos, convirtiendo así la impunidad en su modo de vida. Por eso en este país, se denuncia todo, pero solo a través de los medios de comunicación, para provocar indignación entre los ciudadanos y para que al final de cuentas no pase nada. Esa es nuestra realidad, somos rehenes de la impunidad de la clase política que se protege a si misma y a sus privilegios. Aunque en épocas electorales cometen la hipocresía de sorprenderse de aquello que ellos mismos encubren.

            ¿Cómo contribuye usted a esta realidad? Pues allí tiene a Enrique Peña Nieto a la cabeza en las encuestas a pesar de sus relaciones incomodas con los personajes más corruptos de México. No se sorprenda después de que un grupo de pillos ha saqueado México. Es de dominio público la protección que el candidato del PRI brinda a personajes como Romero Deschamps, o su demostrado sometimiento a las televisoras, o dígame amable lector como calificaría usted la candidatura del líder petrolero al senado, o la candidatura de Ninfa Salinas, hija del dueño de TV Azteca, también al senado. Se ha preguntado acaso porque Humberto Moreira ni siquiera es investigado por la justicia mexicana después de la falsificación de documentos en Coahuila para endeudar de manera estratosférica ese Estado. Un funcionario de rango menor es el chivo expiatorio. Allí tiene usted a un grupo de mexicanos que se creen el cuento de que Gabriel Quadri es un candidato ciudadano, y piensan darle su voto, cuando lo único que harán es permitir que un partido político nocivo como Nueva Alianza siga vigente como la franquicia de una familia, la de Elba Esther Gordillo, para seguir lucrado del presupuesto sin haber aportado a México un cambio tan necesario en materia educativa. ¿Realmente va usted a premiar un gremio que no esta dispuesto a comprometerse con el progreso de nuestro país? Piense muy bien, que usted es responsable del futuro de México si otorga su voto a los corruptos, contribuye a la cultura de la impunidad de la clase política, y condena a nuestro país a la mediocridad.

            Por ultimo, ¿Se ha preguntado usted que pasará con toda la prensa que ha mentido de manera descarada y sistemática durante esta campaña sobre las preferencias electorales? ¿Cuál será el castigo para todas aquellas encuestadoras que han revelado falsedades para engañar a los mexicanos? ¿Qué castigo tendrán Televisa y TV Azteca por tratar de imponer a un candidato mintiendo y manipulando todos los días al pueblo de México? Le adelanto la respuesta, no pasará nada.

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