Esmeralda derrota a Adrián

Todavía conservo el ejemplar del 3 de julio de 2006 de un Diario Estatal que encabezaba su primera plana con el titulo de esta columna. Desde ese día he aprendido a creer en Esmeralda, pues en las condiciones más adversas es capaz de obtener los triunfos más sorprendentes. La he visto crecerse ante los retos, y he podido comprobar su fortaleza en tiempos turbios. Esa misma convicción me lleva sostener que las circunstancias de este proceso, si bien, no son simples, no pueden compararse con tiempos aciagos. Y es que cada que se inicia un proceso interno las especulaciones están a la orden del día. La ruleta de las apuestas comienza a girar. Eso mismo ocurre ahora que se han completado los registros de los precandidatos al senado de la republica. Donde hay tres inscritos: Esmeralda Cárdenas, Brenda Gutiérrez y Jorge Luis Preciado. Pero solo dos de ellos integraran la formula definitiva. Así que por su trayectoria en el servicio público, y por la extensa red de voluntarios que ha logrado consolidar en el Estado en sus diversas responsabilidades estoy seguro que la ganadora de esta contienda interna será Esmeralda Cárdenas.

           

No pasa desapercibido como, al calor de la contienda, se intenta desincentivar los ánimos de los simpatizantes de los adversarios. Sin embargo, cada uno funda sus convicciones en la percepción diaria de los acontecimientos. Esmeralda Cárdenas goza de una imagen pública “impecable” a decir del propio Ángel Carrillo, Director General de Proyecta, que en una reciente encuesta la ubica como la aspirante panista con la mejor imagen pública, con el menor índice de opiniones negativas. Esmeralda es una triunfadora. Lo ha demostrado en las diversas elecciones que ha participado, tanto internas como externas. Desde la diputación local plurinominal que obtuvo en 2003 con la más alta votación, que la ubicó en el primer lugar de la lista de candidatos. Su exitosa campaña a diputada federal, que fue su primera experiencia en las urnas, por cierto. En la que derrotó a un presidente municipal de Villa de Alvarez que presumía tener todo el respaldo ciudadano, principalmente de la zona conurbana Colima-Villa de Alvarez que fue precisamente donde Esmeralda obtuvo la votación definitiva. Esmeralda es así, nos da estos resultados tan sorprendentes a base de trabajo constante y congruencia en su actuar. Recientemente obtuvo también la votación estatal más alta en la elección interna de consejeros nacionales, y fue de los cuatro candidatos más votados en la elección de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional cuando el Consejo definió la conformación de ese Comité.

 

Por lo que en un contexto mucho más favorable como este, Esmeralda Cárdenas tiene las más altas posibilidades de resultar electa en primer lugar de la lista al Senado de la República. Aunque no descartamos que, este proceso puede viciarse con las presiones, amenazas, condicionamientos y, en los casos más desesperados, la compra de voto. Incluso la cargada de los órganos partidistas ha prendido focos rojos. Siendo que estos deben mantenerse imparciales y garantizar igualdad de condiciones en la contienda. Algunos precandidatos no han tenido empacho en declarar que tales o cuales Comités Directivos Municipales respaldan sus aspiraciones, o los Presidentes de los comités en manifestarse abiertamente a favor de algunos de los contendientes. Confesión expresa de violación a las reglas de equidad e imparcialidad que deben caracterizar a cualquier proceso democrático.

 

Ya se ve, también, que algunos personajes intentan reinventarse cada que son puestos en el aparador público. Pero su intento culmina en el burdo descubrimiento de una falsedad. Uno visualiza su transformación al subir al estrado y tomar el micrófono. No solo tratan de engañar a los demás con discursos preparados de antemano, sino que a través de la repetición constante de palabras huecas y flemáticas pretenden convencerse a si mismos de su propio engaño. O bien, candidatos que se lanzan a prometer grandes cosas, pero no son capaces de cumplir su palabra a los amigos en los aspectos más elementales. Se empeñan en renovar la promesa mediante el cotidiano incumplimiento a su palabra.

 

Un año que se va

En este periodo muchos medios de comunicación, y personas en lo particular gustan de hacer un recuento de lo que ha significado este 2011. Rememoran los acontecimientos más relevantes; aquellos que han determinado nuestro presente y que van moldeando un futuro posible. Tal ejercicio me parece extraordinario. Principalmente porque nos hace recordar que no somos sino la consecuencia de nuestros propios actos, tanto como personas, tanto como sociedad. Y literalmente, como dice el dicho popular “lo que se siembra se cosecha”. Y usted querido lector ¿Qué sembró en este 2011?

¿Tienes algo que decir? Seguir adelante y dejar un comentario!