¿Elecciones o designación?

De los diversos métodos de selección de candidatos que prevén los Estatutos Generales del Partido Acción Nacional, el de elección interna es el que mejores resultados ha dado a este partido.

Lo anterior, por diversas razones: 1) Es un método democrático y propicia la participación de la militancia, al definirse las candidaturas mediante el voto; 2) Promueve la organización interna de los equipos de campaña y diversos liderazgos al interior del partido, pues obliga a la competencia por los votos; 3) Expone a los precandidatos al electorado con la posibilidad de incrementar su presencia mediática, y difundir sus propuestas y proyectos de trabajo; 4) Permite que la militancia tenga la oportunidad de expresar su sentir a los precandidatos que irán a pedir su voto, porque se logra un mayor acercamiento en la campaña de tierra; 5) Puede lograrse una mayor cohesión interna, si el proceso de precampaña y la jornada electiva se desarrollan con transparencia y equidad; y 6) Permite identificar prácticas ilegales y sancionarlas a tiempo.

Contrario a lo que pudiera suponerse, la utilización del método de las designaciones en este partido, ha propiciado los peores resultados electorales de la historia. Basta analizar el periodo en que este método se estableció y las elecciones en que se ha utilizado para darse cuenta que el único efecto que ha producido es una creciente pérdida de competitividad. Y es que “las designaciones” no sólo resultan poco transparentes y antidemocráticas, sino que tienden a beneficiar a un reducido grupo de políticos que son cercanos a las dirigencias. Lo que evita un mayor acercamiento de los precandidatos a su base partidista, y la cohesión de las diversas fuerzas internas. Por lo tanto, los actuales procesos internos del Partido Acción Nacional para definir las candidaturas federales representan un importante escenario para el fortalecimiento del partido. La diferencia básicamente es que las elecciones internas provocan un gran activismo de los liderazgos, pero no sólo en las oficinas de los dirigentes partidistas, sino en la calle, visitando casa por casa a la militancia panista. Lo que permite fortalecer la estructura territorial y ganar la calle.

No obstante lo anterior, algunos analistas han sugerido que resulta ocioso llevar a cabo el proceso interno del próximo cinco de febrero para elegir el candidato a la Presidencia de la República por este partido, porque ante la contundencia de las encuestas a favor de Josefina Vázquez Mota los porcentajes de Santiago Creel y Ernesto Cordero prácticamente no tienen nada que hacer en la contienda. Lo que resulta muy cierto, pero no es sino el producto de una campaña interna exitosa que ha permitido el crecimiento de una candidata que en su caminar diario ha ido cosechando mayores simpatías. Mientras que sus compañeros de partido han tenido la misma oportunidad pero no el mismo efecto. Por lo que este escenario de fortaleza y competitividad es producto del activismo que generan las propias precampañas, y será, sin duda, un impulso importante en la elección constitucional.

Por lo que después de tantos aciertos, el PAN cometería un gravísimo error si decide utilizar el método de las designaciones para las candidaturas locales. No sólo por lo que se ha dicho previamente, sino además, porque las candidaturas locales son las más cercanas al militante, aquellas que eligen a los funcionarios que atienden sus necesidades más cotidianas, como son las relacionadas con la prestación de los servicios públicos a cargo de los ayuntamientos. Y negarles la posibilidad de intervenir en esa decisión, generaría un descontento mayúsculo que llevaría al partido a la derrota. Otros procesos electorales ya nos han dado muestras claras de sus consecuencias.

Sin embargo, la decisión adoptada este lunes 16 de enero por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN para ir en candidaturas comunes con el Partido Verde Ecologista de México en el Estado de Colima, abre la posibilidad de las designaciones. Y cede al menos siete regidurías y dos diputaciones (el distrito III de Colima y el XIV de Tecomán) para los verdes. En dicha sesión el presidente Gustavo Madero y los integrantes del CEN asumieron el compromiso de respetar la voluntad de los panistas de Colima mediante la realización de votaciones indicativas. ¿La dirigencia estatal y nacional honrará dicho acuerdo? o ¿Se atreverá el PAN otra vez a cometer el mismo error de designar a los amigos de la dirigencia?

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