El legislador ideal


Distinguidos personajes han intentado defender a Yolanda Verduzco por su nombramiento en la Procuraduría de Justicia del Estado ante los señalamientos de falta de experiencia que le hiciera la oposición y en especial la senadora Martha Sosa; pero al hacerlo, apelando al sentido común, han dicho cosas con poco sentido común. Se cuestionó que Martha Sosa sea una contadora pública legislando, mientras que Yolanda Verduzco una abogada procurando justicia. Y al preguntar ¿Quién será más apta para el cargo que desempeña? Se insinúa que la respuesta “evidente” es que una abogada ocupe un cargo de procuradora pero no el que una contadora publica el cargo de legisladora o representante popular. Y al escuchar este “razonamiento” me pregunté ¿Quién creerán entonces que es el legislador ideal?

Me parece que los legisladores ejercen su función, principalmente manifestando sus opiniones, por eso la protección constitucional de que ninguno de ellos puede ser reconvenido por las opiniones que manifieste en el desempeño de su encargo. El señalamiento de la senadora Martha Sosa ha sido de lo más puntual, una abogada, por muy abogada que sea, sino no tiene carrera en el ámbito de la procuración de justicia, no puede garantizar un desempeño optimo, máxime que nos enfrentamos a un escenario de violencia sin precedentes en la historia reciente del Estado. Este caso me recuerda el nombramiento del magistrado sin carrera judicial, que su mayor merito fue trabajar al servicio del PRI en el congreso del estado, sin que nunca hubiese ocupado ningún puesto en el poder judicial, de jurídico del congreso a máximo representante del poder judicial en el Estado. Yo sugería que aquellos que desearan llegar al Máximo Tribunal del Estado debían ir a hacer carrera a la coordinación parlamentaria del PRI en el congreso. Este tipo de decisiones no toman en cuenta el trabajo que por años realizan funcionarios en un ámbito del sector público, y no valoran lo que se gana con la experiencia ocupando puestos de menor jerarquía en una institución pública. Sin embargo, se le ha concedido el beneficio de la duda a la actual procuradora.

En un sistema democrático, el poder le corresponde al pueblo, y el principio que rige la representación popular es que cualquier ciudadano pueda llegar al gobierno. Aquellos que creen que el mejor legislador sería un abogado, se equivocan, pues no puede elitizarse el acceso a la representación popular a ninguna profesión, eso iría en contra del principio fundamental de la democracia, donde debe existir igualdad de acceso. ¿Cuál es entonces el legislador ideal? Simplemente el ciudadano honorable, con sentido humano y voluntad de ayudar a los demás, aún cuando no tenga profesión alguna, y obviamente que obtenga la mayoría de votos en una contienda electoral. Ahora que si la idea es decir cual es la profesión que mejor prepara para elaborar leyes, me parece que es la de sociólogo. Ese profesionista que estudia la sociedad, identifica los problemas y puede formular alternativas para su solución.

Creo que los datos y números nunca están de más. Debemos saber que Colima tiene 9 representantes populares, 6 diputados federales y 3 senadores. Sus profesiones son: Hilda Ceballos tiene secundaria, Carlos Cruz es profesor, Yulenny Cortes licenciada en administración pública, Leoncio Moran contador público, Pedro Peralta ingeniero civil, Indira Vizcaino pasante de derecho; y en cuanto a los senadores Martha Sosa es contadora publica, Jesús Dueñas técnico ganadero y zootecnista y Rogelio Rueda licenciado en derecho. Juzgue usted si el legislador ideal puede calificarse solo en base a su profesión.

¿Tienes algo que decir? Seguir adelante y dejar un comentario!